Mérida, 29 de marzo de 2011. El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura ha anulado íntegramente la Resolución-Instrucción del año 2009 de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, referida a la convocatoria de ayudas para estancias de inmersión lingüística en el Reino Unido e Irlanda para alumnos de Bachillerato, Ciclos Formativos de Grado Medio, así como las convocadas para el tercer ciclo de Primaria y primer ciclo de Secundaria de ese año. Dicha resolución-instrucción, aprobada en el marco del Plan Linguaex, dejaba fuera de dichas ayudas a los alumnos escolarizados en centros concertados.
Esta sentencia viene a dar la razón a Escuelas Católicas de Extremadura (FERECECA y EyG), organización mayoritaria en la enseñanza concertada extremeña, quien acudió a los tribunales por considerar que el citado intercambio entraba en conflicto y vulneraba los Artículos 14 y 27 de la Constitución Española, referidos a los Derechos Constitucionales de Igualdad y Educación respectivamente.
Escuelas Católicas de Extremadura estimó que se ha vulnerado la Constitución al convocar unos planes, con financiación pública y cuyo fin es el aprendizaje de idiomas, que no contemplan la posibilidad de acceder a ellos a alumnos de centros concertados.
En opinión del TSJ de Extremadura la Instrucción, impugnada por Escuelas Católicas, introduce “un medio discriminador sin justificación”, cuando aparta a los alumnos de los centros concertados de la posibilidad de acceder a estas ayudas, privándoles “de la posibilidad de aprender idiomas por el simple hecho de cursar estudios en centros no públicos”.
La propia sentencia del TSJ de Extremadura concluye que los familiares que optan por la escolarización de sus hijos en los centros concertados “colaboran al sostenimiento de los gastos públicos y, por tanto, en principio detentan del mismo Derecho a solicitar ayuda de conocimiento lingüístico”.
Tanto en éste como en otros temas que afectan a la educación extremeña, la voluntad de EC Extremadura ha sido siempre y lo seguirá siendo la de agotar la vía del diálogo dejando en última instancia acudir a vías como la judicial.