Los alumnos de los colegios de quinto y sexto de Primaria y de primero y segundo de Secundaria que forman parte de la patronal de Escuelas Católicas cuentan con ordenadores portátiles sólo gracias a la financiación hecha por los propios centros.
Hasta la fecha, la entidad no ha recibido subvención alguna por parte de la Junta de Andalucía, a pesar de que se comprometió al pago de la subvención en diciembre del año 2009 para costear los portátiles del programa Escuela TIC 2.0. El secretario regional de Escuelas Católicas, Francisco José González, reconoció ayer que el pago de esta subvención es una de las demandas prioritarias de los centros, ya que sólo la instalación de los recursos y el material del programa ha supuesto una inversión de 3.000 euros por aula, que ellos mismos han tenido que sufragar.
Ésta no es la única reclamación que hizo la patronal, ya que también recordó el acuerdo alcanzado con la Consejería de Educación en junio de 2007, con el que aprobaron una serie de becas y ayudas para los alumnos de los centros concertados y los públicos que hicieran uso de los servicios de comedor, el aula matinal o las actividades extraescolares. Hasta la fecha, la Junta tampoco ha aprobado estas becas y, según la patronal, de la que en Córdoba forman parte 52 colegios, su concesión es "de vital importancia para que nuestro alumnado se encuentre escolarizado en régimen de igualdad". Por ello, demandó el cumplimiento de los acuerdos y la generalización de estas becas.
González también hizo referencia al programa de bilingüismo que se desarrolla en los colegios públicos, pero al que los centros concertados no tienen acceso. "No queremos privilegios, sino que se nos trate igual", apuntó.
Otra de las demandas históricas de estos centros es que la Consejería de Educación les conceda más aulas concertadas, la mayoría de ellas en el ciclo de Infantil, puesto que cada año se enfrenan a la "línea quebrada", que supone que los alumnos no puedan continuar en Primaria en el mismo centro, al no tener la plaza garantizada, ya que las de Infantil no son concertadas. Hasta 23 centros en Andalucía, cuatro de ellos en Córdoba, tienen este problema. No obstante, González se mostró confiado en que este año la postura de la Consejería de Educación sea "positiva". "Llevamos dos años trabajando y esperamos que a la tercera sea la vencida", reconoció. Aseguró que en el caso de que la Administración vuelva a rechazar su petición "tomaremos las medidas oportundas y contudentes", por lo que no descartaron movilizaciones, al igual que ya han hecho los padres de los colegios afectados, tal y como ya publicó El Día el pasado martes.
El secretario general de Escuelas Católicas también anunció que los centros de la red están elaborando sus propios reglamentos orgánicos, a semejanza de los públicos, pero con la salvedad de que los suyos centrarán buena parte de sus contenidos en conceptos específicos de funcionamiento y en la gestión e identidad católica. Los reglamentos, continuó, se pondrán en marcha a partir del próximo curso escolar.
La patronal de colegios concertados eligió ayer a su nuevo presidente en Córdoba, Antonio Guerra, quien tras su elección avanzó algunos puntos en los que trabajará durante los próximos cuatro años. Aumentar la visibilidad de la escuela católica en el día a día de la ciudad, así como una mayor participación de los centros y fomentar la formación de los profesores -1.349 en Andalucía- y preparar la Jornada Mundial de la Juventud son sólo algunas de las líneas de trabajo a las que aludió Guerra.